¿En qué consiste la nueva ley hipotecaria?

 

Ley Hipotecaria Proel  El pasado 16 de junio entró en vigor la Ley de Crédito Inmobiliario 5/2019,  conocido como Ley Hipotecaria. Gracias a esta regulación, se detalla el proceso  de contratación de una hipoteca desde la publicidad hasta su firma.

 

 Para ello, hay que seguir una serie de pasos. En primer lugar, los bancos suelen realizar un test de solvencia sin coste para el cliente. A su vez, los bancos deberán de entregar dos documentos nuevos, la Ficha Europea de Información Normalizada (FEIN) que abarca la información personalizada de la hipoteca y la Ficha de Advertencias Estandarizadas (FiAE), que contiene datos sobre cláusulas o el reparto de gastos del préstamo.

 


 

¿Cuánto tiempo tiene el cliente?

 

A su vez, el banco entregará al cliente el cuadro de amortización del tipo de interés del préstamo, el importe de cada cuota y su periodicidad. El cliente recibirá toda esta información 10 días antes de la escritura. El cliente de esta forma visitará dos veces al notario: la primera de ellas, se producirá diez días antes de la firma.

 


 

¿Cuál es la documentación a entregar?

 

 El cliente deberá presentar los siguientes documentos:

  1. El proyecto de contrato del préstamo

  2. FEIN: Ficha Europea de Información Normalizada

  3. FiAE: Ficha de Advertencias Estandarizadas

  4. Simulación de las cuotas periódicas

  5. El documento de los gastos de escritura pública del crédito. Esa documentación remite el banco al notario de forma telemática

 

Posteriormente, se produce una segunda visita al notario en la llamada fase contractual, con la autorización de las escrituras de la compraventa y del préstamo. Con esta nueva ley de crédito inmobiliario, desaparecerán las cláusulas suelo (art. 21.3, "en las operaciones con tipos de interés variable no se podrá fijar un límite a la baja del tipo de interés") y el texto prohíbe la aplicación de un interés mínimo en las hipotecas a tipo variable.

 

 

 


 

¿Qué gastos tendrá que pagar el cliente?

 

Hasta ahora, el cliente pagaba los gastos de gestoría, notaría, registro de la vivienda y tasación. A partir de la nueva Ley Hipotecaria, el banco se hará cargo de los tres primeros y el cliente "solo" tendrá que pagar la tasación de la vivienda, eligiendo la sociedad que desee, sin tener que ser el mismo banco en el que firma la hipoteca. De esta forma, el cliente se ahorrará entre 500 y 1.000 €.

 

Nota: esta nueva ley no afecta a las hipotecas firmadas antes del 16 de junio.