Aunque a todos nos viene a la cabeza  el nombre de Félix de Samaniego cuando hablamos de la fábula de los dos conejos, estamos confundidos, pues el autor es  Tomás de Iriarte, el cual comenzaba así su fábula:

“Por entre unas matas,

Seguido de perros,

no diré corría,

volaba un conejo”

Estén ustedes tranquilos que seré breve en esta reflexión sobre el mercado inmobiliario actual, septiembre  2016, entorno “divertidísimo” a nivel político, a nivel macro económico y aún más entretenido en lo geopolítico .

No repetiré las reflexiones del pasado marzo en el artículo  ¡Gracias Europa!  , simplemente me gustaría atizar alguna conciencia  de nuestros políticos municipales, autonómicos y estatales (cuando los tengamos).

La base del  ¡zaska ¡  es muy sencilla : llevamos más de 8 años de crisis sin realizar un cambio legislativo que permita la ejecución de un urbanismo ágil y coherente con el mercado inmobiliario (igual me da hablar de subsegmentos: residencial, terciario, etc. ) y ahora, cuando parece que despierta el mercado, sufrimos las ineficiencias del sistema.

Las leyes son muy rígidas; los plazos de las aprobaciones, del siglo pasado; los informes sectoriales, eternos y un largo etcétera. En definitiva, urbanismo cuaternario.

No se entiende, por ejemplo, que una ciudad como Madrid tenga un Plan General de Ordenación del año 1997 y que 19 años después sea tan complicado aprobar un Plan Especial, una modificación puntual, etc. Ni si quiera pido un nuevo PGOU abierto y revisable cada 5 años, por ejemplo, que sería lo suyo.

Sin pretender un urbanismo totalmente conveniado entre Administración e iniciativa privada, pues sería algo complicado con nuestro Derecho Administrativo, sí deberíamos ganar agilidad y dar la importancia que tiene la iniciativa privada  como motor de creación de empleo y reparto de riqueza.

Como veíamos en fechas atrás, a pesar de esto el mercado manda. Como ejemplo, de nuevo los buenos datos de la ciudad de  Madrid.

Y a todo esto nuestros queridos políticos no hacen nada, básicamente:

“Son podencos, vaya,

que no entiendes de eso.

Son galgos, te digo.

Digo que podencos.”

Todas estas ineficiencias se trasladan a que la inversión, nacional o extranjera, se retarda o huye, con el impacto tan brutal que tiene en nuestra economía. Personalmente, creo que un sector con empresas profesionalizadas, aliado con las nuevas tecnologías y centrado en la rehabilitación y planeamientos urbanísticos coherentes, sería un sector sostenible en el tiempo y que aportaría esos puntos de crecimiento en PIB que España necesita.

Y ya saben ustedes como acaba la fábula:

“En esta disputa

llegando los perros,

pillan descuidados

a mis dos conejos.”

La moraleja de Félix de Iriarte es lo mejor :

“Los que por cuestiones

de poco momento

dejan lo que importa,

llévense este ejemplo.”

Dejémonos de “cuestiones de poco momento”  y vayamos a  “lo que importa”.

Desde PROEL tenemos una perspectiva del mercado bastante real de lo que importa, nos ayuda bastante estar en todo el territorio nacional y haber trabajado intensamente estos ocho años muy cercanos al mercado, y seguiremos igual, ya vengan galgos o podencos.

Jesús Sáenz de Tejada Méndez

Socio Fundador y Director General de Proel