Si alguien nos dijese que a día 1 de Abril de 2020 íbamos a llevar 17 días de confinamiento no solo no nos lo hubiésemos creído sino que nos hubiésemos reído, pero como siempre la realidad supera la ficción, y esa es la situación. Mientras tanto seguimos sin llegar a la curva sumando contagios y victimas mortales.

Nuestra economía se va a ver mermada, pues somos un país que vive del sector turismo, con los hoteles y restaurantes cerrados, siendo bajo mi punto de vista de lo último que volverá a la normalidad, nuestra capacidad económica a nivel país se verá afectada, pero no vamos a vivir una crisis económica como la de 2008, si no que saldremos de este confinamiento con mas ganas y con mas fuerza, pues lo que estamos viviendo es una crisis sanitaria mundial, no es una crisis financiera donde los mas perjudicados son entidades bancarias.


El sector de la vivienda durante un periodo de tiempo también va a sufrir, va a mermar las ventas, aminorará las ganas de comprarse una primera vivienda o la vivienda de reposición, pero esto será temporal, hasta que volvamos a estabilizarnos una vez superado el virus.


Evidentemente, en época de confinamiento las ventas se van a ver completamente paradas, pues en este momento es imposible salir de tu casa para ir a visitar una oficina de ventas, visitar una casa, acudir a un notario a firmar la compra, y tampoco nos apetece sentarnos con un comercial a que nos presente una promoción, pero una vez hayamos superado esta crisis sanitaria el sector volverá a estabilizarse.  


Si se tiene necesidad de comprar, no hay razón objetiva alguna que recomiende esperar, por lo que quien necesite adquirir su vivienda, la va a seguir comprando.



Ya se ha visto en China, primer país en sufrir los estragos del coronavirus, donde las ventas de inmuebles por internet han crecido durante época de confinamiento. No somos China y no esperamos que las ventas de inmueble crezcan, pero tiempo al tiempo, y veremos que tras el COVID19 recuperaremos la estabilidad antes de lo que ahora mismo nos estamos imaginando

La razón con mayor peso por la cual el sector inmobiliario se estabilizará una vez superada la crisis sanitaria es porque en las grandes ciudades españolas, la presión de la demanda siempre supera la de oferta, por lo que no van a bajar los costes que establecen el precio de la vivienda.


El precio de la vivienda se establece según el precio del suelo, los costes de construcción y el resto de gastos que conlleva una promoción de viviendas.


– Lo primero por el suelo, pues es un bien insuficiente. Sabemos desde hace tiempo que el suelo finalista es mas bien escaso en las ciudades principales de España, de ahí la subida de precio en solares (véase las ultimas compras de suelo en Valdebebas), por lo que considero que es complicado el precio del suelo llegue a bajar en las ciudades principales de España.
– Lo segundo, la construcción, con unos costes de construcción al alza y una mano de obra cada vez con menos especializada, es complicado que llegue a bajar. Es más fácil que no podamos desarrollar nuevos proyectos por falta de mano de obra especifica que haya una bajada de precios estable en el tiempo.
– Lo tercero, el resto de gastos que conlleva hacer una promoción de viviendas, que incluye proyectos, distintas licencias, gastos e impuestos de la titulización del inmueble, acometidas, etc. En este aspecto es imposible que bajen dichos gastos o reducir el de ellos.

En estos tres puntos solo habría uno con posibilidad de bajar su precio y sería el suelo, pero para que esto ocurriese habría que recalificar el suelo y así poder contar con una mayor superficie de metros cuadrados, y esto en un corto plazo es prácticamente imposible.


Lo que estamos viviendo hoy es una desgracia que afecta y hace sufrir a millones de personas, vienen unos tiempos duros pero estos tiempos duros pasaran, necesitamos que los ERTE’s no se transformen en mayor paro, es necesario que en la medida de lo posible las empresas y los autónomos mantengan los puestos de trabajo y los ingresos de los operarios lo que supondría que desde la UE y el Gobierno, se arbitraran medidas para que el flujo de financiación no se pare y se acometan trabajos y necesidades hasta ahora detenidos por el miedo a superar el defecit permitido.

Si actuamos de manera solidaria entre personas, liderazgo de los poderes públicos, y financiación en Europa, no tendría por qué pasar nada en un sector que mide sus tiempos en otros términos. Cualquier proceso inmobiliario no baja de los dieciocho meses de ejecución, más los tiempos que se llevan los diferentes proyectos y licencias varias, otros quince meses, hablamos de casi tres años por promoción y estoy segura de que si echamos la vista atrás en tres años esto habrá quedado en una horrible pesadilla y nuestro sector estará estable con nuevos proyectos.

PATRICIA MARCOS FUENTES

ADJUNTA A PRESIDENCIA