3La patronal CEOE cree que no se puede posponer por más tiempo el inicio de nuevas promociones de viviendas y aseguran que la recuperación del sector pasaría por construir 150.000 viviendas nuevas al año. Argumentan que la demanda es solvente y con financiación es muy superior al número de casas nuevas al año. Este volumen triplicaría la cifra de viviendas construidas en 2015, pero queda lejos de las realizadas en los años de la burbuja. Según CEOE, el stock de casas terminadas y no vendidas ( 300.000-500.000) no deberían ser un inconveniente porque gran parte de ellas nunca se van a vender y calculan que reactivando de esta manera el sector se crearían unos 500.000 puestos de trabajo.

Según Juan Lazcano, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) “El sector ha sido capaz de pasar de 800.000 visados de obra nueva en 2007 a 50.000 en 2015, lo que refleja la inexistencia del sector en este momento. Ha soportado la destrucción de 1,4 millones de empleos y la pérdida de 210.000 empresas y lo hace hecho a pecho descubierto, sin ayudas”.

La cuestión es que la demanda de reposición (la que busca mejorar la vivienda actual) es finita y para poder dar salida a esas 150.000 viviendas hay que tener en cuenta a los jóvenes que acceden a su primera vivienda,  quienes tienen una capacidad de endeudamiento muy diferente. Según los empresarios, que la gente pueda comprar una casa es posible reduciendo los costes de producción, y esto se consigue industrializando el proceso constructivo o aligerando la carga fiscal (que en ocasiones alcanza el 25% del presupuesto).

Además, desde la CEOE se pide una reducción de los requisitos que se exigen actualmente a los demandantes de vivienda protegida, que ya no reciben ayudas pero sí deben cumplir una multitud de exigencias legales. Entre las medidas planteadas está eliminar el requisito de no ser titular de otra vivienda en España y homogeneizar los ingresos máximos que limitan el acceso a este tipo de inmueble. Además, los empresarios recuerdan que el precio de la vivienda ha caído un 45%, con lo que el coste de una protegida y una libre es igual.

Otra de las cosas que reclaman a la Administración, es la falta de voluntad de actuar en la rehabilitación y regeneración urbana, y eso que es económicamente es menos costosa la regeneración que la creación de un nuevo barrio.

Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2016/10/11/vivienda/1476187706_533125.html