La respuesta es afirmativa, y en este post veremos cómo se puede aplicar.

La teoría de los juegos es un método matemático, aplicado en la economía en el que uno de los “jugadores” toma decisiones en base a lo que van a decidir los demás. Teniendo una información dada, se toman decisiones asumiendo los riesgos que estas conllevan.  Mientras mayor sea la información que posean las partes, el riesgo será menor.

A la hora de comprar una vivienda en un mercado libre, tradicionalmente encontrábamos a un vendedor que disponía de mucha más información que el comprador. Esto provocaba que la asimetría de información fuera muy fuerte.

Si el comprador no tenía mucho presupuesto, el acuerdo se terminaba.  Porque el beneficio era muy bajo para el agente o vendedor o porque la vivienda tenía el precio muy alto para el comprador.

¿Cómo reducir la asimetría de información?

Hace años era muy complicado, pero la aparición de Internet ha hecho que se reduzca la asimetría de información hasta casi desaparecer. Ahora es mucho más sencillo llegar a un acuerdo, porque las dos partes disponen de información.

Gracias a la aparición de portales inmobiliarios como Idealista o Fotocasa, podemos tener una idea de las viviendas en venta. Por un lado, para el comprador es mucho más sencillo negociar una bajada de precio y por otro lado, el vendedor sabe el precio hasta el que tiene que subir para hacer negocio.

Al final, todos conocen las reglas del juego y resulta más sencillo llegar al equilibrio. Este equilibrio fue el propuesto por John Nash en la teoría de juegos, lo que conocemos como Equilibrio de Nash.

La importancia del equilibrio radica en que se puedan llevar a cabo un número elevado de negocios y de compraventas de viviendas y por supuesto,  de una  manera mucho más eficiente.

En próximos días, veremos cómo afectó la teoría de los juegos a la creación de la burbuja inmobiliaria.