Estamos acabando el mes de enero de 2017 y todos andamos cerrando, modificando, actualizando presupuestos y/o previsiones de lo que será este año 2017.

Como siempre, sacar “la bola de cristal “es lo más complicado y más en una situación macro como la que vivimos, donde tanto la Unión Europea con el efecto imprevisible del  Brexit, como los Estados Unidos con el huracán Trump, ponen  la situación mucho más entretenida.

A veces nos volvemos locos con demasiados datos macros, cuando personalmente, sobre todo en el mercado residencial,  los factores a tener en cuenta son 4  muy simples:

  1. Evolución del mercado de trabajo
  2. Evolución de la tendencia de la curva de precios del producto en cada zona
  3. Stock de producto disponible
  4. Financiación disponible en mercado

De estos 4 puntos se podrían escribir 100 bibliotecas de Alejandría o miles de Terabytes pero hay  un quinto  factor que es muy difícil de medir, la confianza, algo muy primario, casi impulsivo.

Estando en el día a día de las operaciones se puede llegar a detectar, y aun así hay que ser consciente de que, por muy grande que tengas el prisma de visión, solo ves una parte del mercado. Me explico, no quiero malas interpretaciones:

Muchas veces estudiamos un micromercado para el lanzamiento de una nueva promoción residencial, para analizar la inversión de algún edificio o para justificar el dato incluido en un estudio económico en la adquisición de un suelo (actividades habituales en PROEL) y observamos muchos datos fríos y aparentemente objetivos: estudios de demanda, estudios de oferta, análisis de producto, leads en websites, estadísticas de precios, ritmos de venta, etc. y  en ocasiones todo eso engaña. Por eso escribo estas líneas con el título YA HA EMPEZADO FEBRERO DEL  2017 Y SEGUIMOS COMO EN EL PARÍS-DAKAR, porque te puede suceder como a muchos equipos oficiales del Paris-Dakar que van preparadísimos con equipos de asistencia, la mayor tecnología, los pilotos más prestigiosos, etc. pero de repente se ven perdidos en el desierto, me vale el del Teneré para los nostálgicos o Atacama para los modernos, y hay que decidir hacia dónde ir.

dakar-antoine-meo-827_827x510_61452799409

Cualquier aficionado al PARIS-DAKAR ve año tras año como algún piloto privado gana en las etapas, normalmente donde es necesaria  más navegación, a los grandes equipos oficiales.

Quizás ese privado sea conocedor de algo muy primario, casi impulsivo.

Humildemente los PROELES realizamos esa labor, básicamente asesoramos en hacia donde se debe ir de la manera más eficaz que sabemos, demostrando que creemos en el producto con nuestras ventas.

¿Cómo será este año 2017? claramente como una etapa del Dakar, pero de las duras, con tormentas  y con mucha navegación en el recorrido, de momento la bola de cristal no me deja ver más…

Jesús Sáenz de Tejada Méndez

Socio Fundador y Director General